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Lo Que Dicen los Pensadores

El verdadero impacto
revolucionario de la Economía de la Información se está empezando a
sentir. No es la Inteligencia Artificial, no es el efecto de los
computadores y el procesamiento de la información en las decisiones
de política o estrategia. Es algo que prácticamente nadie lo previó
o aún nadie hablaba hace cerca de 10 o 15 años: Es el Comercio
Electrónico, el explosivo surgimiento de Internet como un principal
o quizás el principal canal de distribución en el mundo para bienes,
servicios y sorprendentemente para los empleos profesionales y
administrativos. Ello está cambiando profundamente las economías,
mercados y estructuras industriales; productos y servicios y su
flujo; segmentación de los consumidores, valores de los consumidores
y comportamiento de los consumidores; empleos y mercados laborales.
Pero el impacto será aun mayor en las sociedades, en la política y
sobre todo en la manera como vemos el mundo y a nosotros mimos.
Peter Drucker

La Primera Ola de cambio,
impulsada por la revolución agrícola hace 10.000 años, condujo a la
transición de la caza y recolección a las grandes sociedades
campesinas del pasado. La Segunda Ola de cambio, disparada por la
revolución industrial hace cerca de 300 años, dio paso a una
civilización centrada en las fábricas. Aun se está propagando en
algunas partes del mundo, en tanto ciento de millones de campesinos,
desde México a la China, fluyen hacia las ciudades en busca de un
trabajo de mínima capacitación, en las líneas de ensamblaje. Pero
aunque la Segunda Ola se está retirando del escenario global,
Estados Unidos y otros países están sintiendo el impacto de una
gigantesca Tercera Ola, parcialmente basada en la sustitución de una
economía basada en la potencia muscular, por una economía basada en
la potencia cerebral.
La Sociedad de la Información de
la Tercera Ola, es más que tecnología y economía. No es solamente
digitalización y redes. Dolorosos cambios culturales,
institucionales, morales y políticos acompañan a la transición de
una economía basada en la fuerza bruta a una economía basada en el
cerebro. La Tercera Ola ayuda a explicar el porque instituciones de
la era industrial, desde gigantescas corporaciones a gobiernos, son
dinosaurios esforzándose por su último aliento. Este es el porqué de
las crisis simultáneas en los sistemas educativos, los sistemas de
salud, los sistemas de justicia, la familia y los sistemas
políticos. Ellos fueron diseñados para una sociedad industrial
masificada. Y ella se está quedando atrás.
Los países en general enfrentan
una decisión que afectará a todos sus habitantes y a sus hijos en
las próximas décadas. O toman la decisión u otros la tomarán por
ellos. Es la decisión de seguir siendo países dependientes, con un
forcejeo de bajos sueldos o países con economías de avanzada y un
papel en la economía global.
Esta decisión se debe tomar muy
rápido. La velocidad es necesaria, porque el mundo está pasando por
la más rápida y radical distribución de poderes económicos de los
últimos siglos. Algunos países se beneficiarán en gran medida. Otros
se quedarán por fuera.
La fuerza que empuja esta
reestructuración es el surgimiento de una nueva forma de riqueza en
el planeta. Se le ha llamado la “nueva economía”, la “sociedad de la
información” o la economía de la “Tercera Ola.
Internet y
más ampliamente, la infraestructura cibernética completa no es
mágica y su uso no es de por si propio bueno o malo. Pero su
existencia es el tiquete de admisión a la economía mundial de este
siglo. Es una de las más poderosas nuevas herramientas disponibles a
la raza humana para la creación de riqueza en muchas formas. Los
países necesitan extraer cada impulso de valor económico de ella a
medida que la nueva economía se esparce a través del planeta.
Alvin Toffler

 
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